5 de enero de 2017

Alovera en tres tiempos


La obra que se fraguó durante el mandato municipal de Carmen Plaza, trataba de reunir en colección de imágenes la vida y el sentir de un pueblo. En una época de bonanza económica, cuando el crecimiento demográfico y económico parecía no tener límite, se planteó construir, en tres tomos sucesivos y complementarios, una panorámica exhaustiva de lo que es, de lo que fue y de lo que iba a ser siendo, Alovera.
De esa manera, se unieron en tarea bien organizada, con perfiles diferentes pero complementarios, un selecto grupo de fotógrafos, en relación más o menos directa con la localidad campiñera. Formaron ese grupo los expertos Francisco Brioso, Amando García, José A. Magro, Nando Ruiz y Andrés Sanz (en orden alfabético), quienes entre 2001 y 2003 realizaron miles de fotografías en el municipio, en el caserío y en sus campos, en los polígonos y en las eras, entre las vías del tren y al abrigo de los tejaroces de las ermitas. En blanco y negro, y en color, directas y desenfocadas, con personajes posando y sorprendiendo a otros. Consiguieron su objetivo, y reunieron (después de seleccionar con meditación severa) un millar de fotografías, que finalmente cuajaron en tres libros que llevarían estos títulos:

  1. Alovera, tierra y gente
  2. Alovera, rincones y costumbres
  3. Alovera hacia el futuro


A partir de esta colección de imágenes, -que el Ayuntamiento repartió entre los vecinos-, quedó palpable la diversidad de gentes, la multitud de recuerdos y el denso haz de porvenires que le cabían a Alovera en su caminar brillante. Muy meditado todo: el diseño, el papel, la distribución, los breves textos,  se contó aparte de los fotógrafos con las plumas de Antonio Herrera Casado, José Ramón López de los Mozos y Félix Abánades López para los respectivos preámbulos, más un saludo de la alcaldesa, Carmen Plaza Castro, alma de la idea.


El resultado, una obra brillante, una colección muy bonita de imágenes (1.000 fotos sobre 600 páginas distribuidas en tres tomos) que se quedó para siempre en el ser de Alovera, mostrando como hasta ahora ningún otro pueblo de esta provincia lo ha hecho, su mejor cara, la de ahora y la de siempre, testigo fiel del caminar de los días.

Ficha bibliográfica

Antonio Herrera CasadoJosé Ramón López de los Mozos y Félix Abánades López(textos); Francisco Brioso, Amando García, José A. Magro,  Nando Ruiz y Andrés Sanz (fotografías) con prólogo de Carmen Plaza Castro.
Tomo I: Alovera, tierra y gente, tamaño 30 x 30 cms. 148 páginas. ISBN 84-95179-74-1. PVP: 10 €.
Tomo II: Alovera, rincones y costumbres, tamaño 30 x 30 cms. 202 páginas. ISBN 84-95179-75-X. PVP: 10 €.
Tomo I: Alovera, hacia el futuro, tamaño 30 x 30 cms. 230 páginas. ISBN 84-95179-76-8. PVP: 10 €.


1 de enero de 2017

La Colección

Tierra de Guadalajara

Desde su inicio, la editorial Aache de Guadalajara se propuso recopilar todos los escritos, informaciones, estudios y monografías que fueran referidos a Guadalajara y provincia. En la creencia de que el conocimiento, y el consiguiente aprecio, de las raíces culturales de una tierra, conllevan su protección, y el íntegro mantenimiento de un territorio, que va más allá de las medidas políticas que le atañen.



En este sentido, se crearon diversas colecciones para atender a los estudios científicos, la creación literaria, los manuales de rutas y camino, y por supuesto las monografías divulgadoras de la riqueza monumental, festiva, gastronómica, y cultural por excelencia, de Guadalajara. Naci entonces la ral por excelencia, de Guadalajara. Nacipatender a los estudios cientmiento, y el consiguiente aprecio, de las raó entonces la Colección de libros “Tierra de Guadalajara”. Era el año 1978, y comenzó con un estudio / guía titulado “Sigüenza, ciudad medieval”, que ha servido a más de 5.000 personas para conocer la ciudad a través de sus páginas.

En los últimos días del año 2016 aparece el número 101 de esa colección, y haciéndole un guiño al primero, se encarga de mostrarnos con todo detalle “La catedral de Sigüenza”. El autor de ambos, el incansable escritor, historiador y divulgador de nuestras esencias, el Cronista Provincial profesor Antonio Herrera Casado.

De ese centenar de títulos, algunos deben ser destacados por lo que han supuesto de novedad y revulsivo en la visión tradicional de la provincia. Desde “El patrimonio desaparecido de Guadalajara” del profesor García de Paz, a “La Cocina de Guadalajara” del doctor Martínez Gómez-Gordo. Y desde las “Artesanías tradicionales de Guadalajara” de Castellote Herrero, al gran estudio sobre “Los grabados de la Cueva de los Casares” del grupo de investigadores Amigos del Arte Paleolítico.

Entre los autores, nombres aplaudidos y reconocidos unánimemente como estudiosos acreditados de la tierra alcarreña: desde José Ramón López de los Mozos, en los temas de la tradición y el costumbrismo, a Francisco Layna Serrano, en el análisis de los castillos. O desde Tomás Gismera Velasco, en lo relativo a Atienza, hasta José Serrano Belinchón, en las andanzas camineras por la Alcarria.

Precisamente una recopilación de temas, de autores y de propuestas fue lo que constituyó, con una estrategia previamente meditada, el número 100 de la Colección, aparecido en febrero de 2016. El libro “100 propuestas esenciales para conocer Guadalajara” volvía a plantear la breve pero clara visión de temas arqueológicos (Recópolis, Zaorejas, Casares), de edificios románicos (Carabias, Cifuentes, Pinilla), de viejos monasterios medievales (Bonaval, Monsalud, Buenafuente), de las joyas de la ciudad de Guadalajara (el puente árabe, el teatro Buero, el palacio ducal del Infantado) hasta unos finales toques en torno a la Naturaleza (el Alto Tajo, el Ocejón, los quejigares del Tajuña medio) y el costumbrismo (con una evocación descriptiva de los encierros de Brihuega, el Maratón de los Cuentos de Guadalajara, o las botargas serranas).


Todo ello salpicado de fichas ilustradas a todo color sobre retablos, fuentes, museos, panteones, mieles y firmamentos !!! Un apasionante recorrido por la provincia de Guadalajara que en ese número 100 se resume elocuente, pero que no es sino el colofón, y ahora el inicio, de cientos de títulos relevantes. La esencia de la provincia de Guadalajara. Y no hace falta decir nada más.

20 de noviembre de 2016

La catedral de Sigüenza

Herrera Casado, Antonio: ”La catedral de Sigüenza”. Aache Ediciones. Guadalajara, 2016. Colección “Tierra de Guadalajara” nº 101. 144 páginas, 200 ilustraciones, con planos, fotografías y dibujos. Prólogo de Jesús de las Heras Muela. Dibujos de Isidre Monés Pons. Fotografías de Antonio López Negredo. ISBN 978-84-15537-99-1. P.V.P.: 12 €.

Aunque existen ya varios libros y estudios sobre la Catedral de Sigüenza, algunos clásicos, y otros recientes, con documentación exhaustiva, y con carga gráfica preciosa, la editorial Aache se atreve a proponer este libro sobre el mismo tema, con una serie de aportes que consideramos novedosos. Y manteniendo su línea divulgativa intacta.
Lo primero que cabe destacar de este libro es su claridad y sencillez, de tal modo que en él aparece reflejado todo cuanto debe saberse sobre el edificio y el contenido de la catedral, y sobre los personajes que fueron sus protagonistas, sin que falte nada sustancial en él, ni tampoco sobre. El autor, Antonio Herrera Casado, Cronista Provincial de Guadalajara y con casi un centenar de obras en su haber, demuestra aquí, una vez más, su profundo conocimiento del tema, y su capacidad divulgativa máxima.
Al texto que ofrece la historia de la construcción, la descripción de su aspecto externo, y el relato minucioso y ordenado de su interior, se le suman en este libro una docena de intervenciones monográficas sobre aspectos muy puntuales y muy poco conocidos o valorados de la catedral. Entre ellos el análisis de algunas capillas, como la de la Anunciación y la de la Concepción, o la colección de tapices barrocos, ahora restaurados, incluyendo sendos estudios breves pero muy novedosos sobre la presencia de Hércules en el altar de Santa Librada, la del dios Apolo en el coro, o la de los guerreros y sibilas de la Antigüedad en la sacristía de las cabezas. Todo ello sumando puntos a la valoración del edificio como un monumento al humanismo renacentista, parejo a los símbolos cristianos y al mensaje de espiritualidad y rito que emana de muchos otros ámbitos, capillas y enterramientos.



Aunque es difícil añadir algo nuevo sobre el tema, este libro aporta una visión sobre el Doncel que se centra en ese valor humanístico que tiene la estatua, y la capilla en que se contiene, como suma de simbolismos a caballo entre la Edad Media y el Renacimiento.
En todo caso, y además del texto sencillo y clarificador, que sirve de acompañante al viajero que desea conocer, de principio a fin, este templo catedralicio, el libro suma otros valores, especialmente gráficos, entre los que se incluyen un buen número de dibujos antiguos (rescatados de la obra de Prentice a principios del siglo XX), dibujos magistrales de Monés Pons, y muchos escudos y sepulcros analizados con claridad por el estilógrafo de Herrera. Todavía nos brinda una extraordinaria colección de fotografías, muchas de ellas salidas de la cámara atrevida de López Negredo, y otras de mínimos detalles apenas apreciados hasta ahora. Un plano final permite al lector situar cada elemento descrito en el contexto del entramado catedralicio.

Es esta Guía de la catedral de Sigüenza un elemento imprescindible para quien hasta la ciudad de los obispos, y quiere aprender más de su historia, de sus personajes claves, de cuanto aconteció en los pasados siglos, plasmado sobre la piedra de este magno edificio.Quizás lo más interesante -aparte de la descripción equilibrada de sus elementos esenciales- sean los doce trabajos monográficos que añade Herrera Casado acerca de temas tan poco conocidos hasta ahora como la heráldica catedralicia, la actuación de Alonso de Covarrubias en la catedral, la presencia de alusiones a dioses paganos (Apolo en el coro) o héroes mitológicos (Hércules en el altar de Santa Librada) más la presencia nutrida de sibilas, profetas y figuras de la Antigüedad clásica en la Sacristía de las Cabezas.

19 de noviembre de 2016

Va de árboles

Asociación Nacional Micorriza: “I Guía de Árnoles y Arboledas singulares de la comarca de Molina de Aragón y Alto Tajo”. Edita: Asociación de Amigos del Museo Comarcal de Molina de Aragón, Madrid, 2019. Tamaño 20 x 25 cms. 206 páginas, múltiples grabados a todo color. ISSN: 1889-3643. PVP: 20 €.

Un libro de imágenes con mucha información añadida. El Grupo Micorriza que está formado por biólogos de probado prestigio, durante años se ha dedicado a esucdriñar palmo a palmo la tierra de Molina, encontrando auténticos tesoros de la flora arbórea, que aquí reúnen en forma de fichas, constituyendo un catálogo, que, aunque reconocen incompleto, sí que puede valer como sólido punto de partida para un estudio total.
Lleva un primer prólogo de Ignacio Abella Mina, naturalista y escritor. Y un segundo prólogo de Juan Manuel Monasterio, que es director del Museo Comarcal de Molina de Aragón, y gerente del Geoparque. Además de una interesante introducción acerca del mundo vegetal en el Señorío, el catálogo que da vida al libro se estructura por comarcas naturales, mostrando así los árboles y arboledas más destacados de la sesma del Campo, de la Sierra, del Sabinar y del Pedregal, más el municipio de Molina y el entorno del ducado de Medinaceli.
Del acebo del castillo de Zafra, a la sabina de Lebrancón, se pasa por muchísimos otros entornos, y se descubren árboles singulares, antiguos, espectaculares, con historia, con heridas, con parla propia…. El lector deberá descubrirlos, uno a uno, y atesorarlos (en su memoria), porque aunque Molina está apenas poblada, el cambio climático imparable podrá acabar con las vidas de algunos de estos ejemplares.
Un aplauso desde aquí a la idea editora, a la entidad que se ha mojado en ella, y sobre todo a cuantos con su saber, y su esfuerzo personal, ha construido este libro tan interesante. Más datos en micorriza.org.


A.H.C.

9 de noviembre de 2016

El misterio de la llave de oro

Martíez Taboada, Miriam: “El misterio de la llave de oro”. Editorial Cuarto Centenario. Madrid, 2016.  120 páginas. Ilustraciones a color, de Isidre Monés Pons. Introducción de María Pilar Martínez Taboada. Tamaño 22 x 21 cms. ISBN 978-84-945579-5-8

Como la propia autora dijo en su presentación, en Guadalajara, en octubre de 2016, “este libro es una obra de arte” porque así ella quiso conseguir que fuera su edición, y porque su contenido le avalora en ese mismo sentido. Se trata de una pieza maravillosa de la bibliografía, editado con el esmero que ahora ya muy pocas veces se ve en los libros. Ello incita a su lectura, a acariciarlo, a pasar sin prisa las hojas y disfrutar con los dibujos a color de Monés, ese artista catalán que vence cualquier quimera que se le ponga por delante. La autora del texto, profesora, y seguntina, ejerce de ambas cosas en esta libro. Y el conjunto (que recuerda a Juan Antonio Martínez Gómez-Gordo, el ilustre cronista seguntino, su padre) es un valor seguro que se adentra en la biblioteca de quienes pueden sin duda sentirse orgullosos de poseerlo. Porque nunca se desprenderán de él. Y porque –y esto lo seguro porque ya lo he leído- el libro se mete en el corazón, y lo llena de asombro y gozo.

Se trata de un relato con intenciones infantiles, pero termina siendo un libro de universal utilidad: una narración de un momento y de un lugar. Se desarrolla en la Sigüenza del otoño de 1487. Es el momento en que los Reyes Católicos, acompañados de su canciller don Pedro González de Mendoza, que además es obispo de Sigüenza, llegan a la ciudad, camino de Zaragoza. Fernando sigue, dos días después de su llegada. Isabel permanece bastante más tiempo. Y el Cardenal aprovecha la visita para supervisar y generar nuevos adelantos urbanísticos, nuevos proyectos artísticos en la Catedral de Santa María.

Es también el año siguiente a la muerte, en la vega de Granada, en el mes de julio, de Martín Vázquez de Arce, “el Doncel de Sigüenza”. Cuando todos lloran aún la salida de este mundo de aquel malogrado joven, a quien tanto querían.

En esas aparecen los protagonistas, que son dos muchachos, Crispín y Martín, rodeados de su familia, de sus perros y gatos, de sus vecinos moros, judíos y eclesiásticos, de bachilleres y canteros, de canónigos y escultores, de herreros y físicos… la sociedad entera de esa Sigüenza que despide a la Edad Media, cobra una vida singular, perfecta. El dinamismo de las descripciones y de las frases, la intención moralizadora y vivificante, el deseo de la fraternidad entre razas y religiones, la bondad última de las acciones de todos, conforma un mundo ideal pero posible. La autora hace además muchos retratos. No solo de personajes, sino de la ciudad, de sus murallas, cuestas y portillos. De los acontecimientos históricos y costumbristas. De los hechos reales.

El cuento narra en clave de imaginación desbordante, con un hilo de misterio que se eleva a razones culturales de peso, una fábula que bien pudiera ser verdad y no haber ocurrido. Todo casa al final, y todos sonríen, porque se lo merecen. La carrera literaria de Miriam Martínez Taboada está asegurada sobre el firme pilar de “El misterio de la Llave de Oro”, y ya quedamos sus lectores esperando una continuación, una similtud, o en cualquier caso otro libro tan estupendo, y tan bonito, como este.


A.H.C.