7 de mayo de 2013

Una temporada en Israel con el Tzahal



García Seror, Antonio: “Dos semanas en el Tzahal”. Aache Ediciones. Colección “Letras Mayúsculas”, nº 36. Guadalajara, 2013. 164 págs. 13 Euros

El Tzahal es el ejército del estado de Israel. Un ejército diferente a todos, dispuesto a la defensa de su país y de sus ciudadanos, escueto en sus medios pero presto para la máxima emergencia defensiva en 24 horas. Además de sus dos grupos básicos de soldados, los combatientes y los no combatientes, existe un ejército auxiliar de voluntarios internacionales, que por amor al país, por admiración o por simple curiosidad, se enrolan cortas temporadas para colaborar, aprender y prestar su voz de apoyo a este pequeño y antiguo país mediterráneo que es Israel. Esta organización es la llamada SAR-EL, y es en la que el autor de este libro ha vivido dos intensas semanas a comienzos del año 2013.
Estas vivencias, contadas de forma amigable, en coloquial diario, son las que constituyen la esencia de este libro. Hay una introducción acerca de los orígenes y la creación del estado de Israel, y una descripción de la forma en que opera su ejército, concebido esencialmente como defensivo. A continuación el autor explica la idea de hacerse colaborador voluntario durante unos días en esta organización, que cuenta con enlaces en todos los países occidentales. Desde Madrid, y su consiguiente traslado a Tel-Aviv, se nos explica el viaje hasta la orilla más oriental del Mediterráneo, la forma en que es recibido junto a un amplio y variopinto grupo de personas, su alojamiento y las tareas, sinsabores, emociones y alegrías que se suceden en las dos semanas que permanece activo.
Tiene tiempo el autor a descubrir la ciudad nueva de Tel-Aviv, la santa de Jerusalem y a sus gentes, su vida diaria, y sus problemas nacionales e internacionales. En las breves 164 páginas de este libro, que se lee de un tirón en poco más de 3 horas, encuentra el lector una dinámico y realista reportaje acerca de la situación del Israel actual, que no es ni mucho menos un país temeroso o en guerra, sino un rincón del mundo alegre, democrático, entusiasta y receptivo.
Se añaden algunos apéndices que complementan lo leído en las iniciales páginas, ilustradas con imágenes relativas a la estancia del autor en el campamento de voluntarios, y en ese sentido podemos conocer las personalidades (con sus gustos y problemas añadidos) de los compañeros de la acción, así como una historia curiosa de la Aliyá (la arribada a Israel de judíos exteriores) desde Etiopía, así como las razones que García Seror esgrime para justificar este tipo de voluntariado y otros voluntariados. La esencia antropológica de este conocido autor y analista del alma humana queda perfectamente reflejada en las páginas de este sencillo e interesantísimo libro sobre Israel y su ejército, que mantiene su actualidad palpitante.

A.H.C.

10 de febrero de 2013

Por las Alcarrias de Guadalajara y Cuenca


Alfredo Villaverde y Raúl Torres: “Viaje a las Alcarrias”. Editorial Llanura, Madrid, 2006. 232 páginas, ilustraciones en monocromo y color.

Aunque ya en el blog del Desván de mis Libros se contiene una amplia y original presentación de este libro (ver aquí), quiero ofrecer mi impresión, aunque sea breve, de estas páginas, porque considero que la obra que publican conjuntamente Alfredo Villaverde y Raúl Torres, cada uno pateándose “su Alcarria particular” (Villaverde la de Guadalajara y Torres la de Cuenca) es de una sutileza especial, y va a proporcionar a quien lea este libro un cúmulo de sensaciones densas, recogiendo una información que no por conocida va a sobrar, porque en cada página hay un destello nuevo, alguna sorpresa.
Villaverde hace en breves escritos que se suceden  sin descanso, un recorrido literario inicial por la palabra “Alcarria”, y ensaya su andar por la Pastrana de la princesa de Éboli, subiendo al mirador de Trijueque, acudiendo a Valdearenas y paseando con delectación por Tendilla, donde rememora sus viejas ferias, subiendo luego a las ruinas de La Salceda, donde adivina opulencias y abandonos. Es larga su estancia en Lupiana, y allí mezcla el recuerdo de los jerónimos, la brillantez del mejor plateresco y el recuerdo de las películas musicales. Pero no olvida a continuación la historia que el “ciudadano Kane” movió sobre el monasterio de Ovila, junto a Trillo, cuando en 1931 el periodista Hearst lo compró y mandó desmontarlo entero.
Recuerda Villaverde a los que han escrito por y a través de la Alcarria: al autor del Cantar de Mio Cid y a León  Felipe, junto al Arcipreste de Hita p Camilo J. Cela. En Pastrana vuelve a soñar con Santa Teresa, con San Juan de la Cruz, y a partir del “Amparito Roca” en Guadalajara, donde entrevista a Jesús Velasco, el más internacional de los chefs de nuestra tierra, aprovecha los saberes de Adolfo y nos planta una crónica densa de fogones y manteles… un recuerdo para los escritores y pintores vivos, sus amigos, que se redondea con un memorial a Camilo José Cela, el gran andarín de esta tierra a través de su “Viaje a la Alcarria”, sin duda el mejor de sus libros, el que quedará sonoro para siempre.
Alfredo Villaverde y Raúl Torres, autores de este libro.
Por la Alcarria de Cuenca se entretiene Raúl Torres, que sabe cosas y sabe decirlas. No en vano ha vivido en esta tierra, donde nació, hace ya unos cuantos años, y en ella ha sorbido colores y memorias. En Villar de Domingo García, y en Priego, el autor desgrana edificios y personajes, callejea y se emociona. Busca allí a los alfareros más sapientes, y recita en las esquinas, como lo hace en Carrascosa del Campo y luego en Huete, donde se extasía ante sus viejos palacios, sus cuestudas luminosidades y acaba en el viejo convento de los mercedarios, ahora Museo de Florencio de la Fuente, joyel increíble en estos entresijos de la tierra. Otro maravilloso artículo dedica a Buendía, y rememora su encuentro y amistad con Camilo José Cela, pasando a recordar comidas y aperitivos con los famosos, y acabando dándonos envidia al referir su preferencias culinarias, que se cifran en los huevos con chorizo frito, más los zarangollos de esta tierra, que se resiste a ser develada, pero que entre Villaverde y Torres lo consiguen. ¡Bendita tierra de Alcarria! Cuajada de sencillos humores, solemne por lo lejana, hermosa de natural y sin repintes. Lozana siempre, amada siempre, Alcarria.

Antonio Herrera Casado

6 de febrero de 2013

San Macario hallado en Valdesaz


López Sotillo, Jesús María: “Valdesaz y San Macario. Origen,permanencia y cambio de una relación centenaria”. Aache Ediciones. Colección deCastillaPueblos, nº 2. Guadalajara, 2013. 256 páginas. Muchas ilustraciones.

Un libro curioso, muy documentado, con muchas preguntas iniciales y suficientes respuestas finales. Un libro de investigación, en el que ha puesto muchas horas, mucha pasión, y todo su bagaje de intelectual, el autor que tiene sobre sus hombros una larga vida de estudios y análisis de la realidad humana. En este caso, López Sotillo toma la lupa y examina un aspecto del lugar donde sus mayores vivieron durante siglos, para tratar de explicarse la razón de una serie de leyendas que nadie ha llegado a aclarar nunca.
Esas leyendas, cifradas en un solo motivo, vienen a referirse al patronazgo de San Macario sobre Valdesaz. Este santo, al que los santorales al uso colocan en el Egipto cristiano de hace 15 siglos, fue patrón de la villa durante generaciones, hasta llegar un momento en que aparece una figura muy especial, la de un anacoreta que vive en el término, y al que se se le hace patrón, con el mismo nombre, pero con distinta biografía, de este rincón alcarreño.
Para llegar a plantearse el por qué y el cuándo de ese cambio de personajes, López Sotillo tiene previamente que enfrentarse al estudio meticuloso del primitivo anacoreta oriental, San Macario el Viejo, o San Macario el Grande, como s ele conoce en los anales piadosos, y por otra parte analizar los documentos del siglo XVII en los que aparece, como recién llegado, otro San Macario eremita y beatífico ser solitario de los montes de Alcarria, del que se llegaron a contar historias precisas, y que ha venido a tomar el protagonismo en las festividades del pueblo.
Ese cambio de un san Macario en otro, se produce lentamente, sin apenas anclajes documentales, hace siglos. Y de ese cambio, de las tradiciones que genera, de las querencias y fiestas que protagoniza, es de lo que están tejidas las páginas de este libro, que asombra por lo detallista del estudio, por el mimo que pone en intentar dejarnos las cosas claras, a pesar de lo embarulladas que al principio se nos presentan.
Si el libro se lee entero, la cosa quedará clara. Yo al menos “he cogido” el mensaje, y he llegado a pensar –con la razón que tomo de tantos silogismos por parte del autor- que de una figura del primitivo santoral oriental, surge un San Macario literario, construido [¿inventado?] y superquerido en el Valdesaz de hoy y siempre. Documentos, reflexiones, tradiciones, pasiones…. Todo ello cuaja en esta obra rigurosa y meditada de López Sotillo, que se ve que ha disfrutado escribiéndolo. Y eso, para mí al menos, es lo más importante vitalmente hablando de un libro y su autor: que haya puesto pasión y vida en sus páginas, porque al final eso se transmite al lector.
El volumen se completa con un abultado capítulo de “Aumentos documentales” reproduciendo cartas, capítulos, documentos… mil cosas que atañen a la historia. Y luego con multitud de imágenes que nos muestra gráficamente todas las esquinas de esta aventura legendaria: el templo parroquial de Valdesaz, sus ermitas, la naturaleza del entorno, documentos, libros, estatuas, pinturas, elementos tradicionales… en el marco de un historia completa del pueblo, de Castilla entera, de España también. Muy entretenido y útil, en suma. Imprescindible, además, para los bibliófilos de Guadalajara.

Herrera Casado

3 de febrero de 2013

Viajes sin vuelta atrás


Rubén Madrid, en “Cultura en Guada.es” de 31/01/2013

Aparicio Tercero, Josean: Exiliados del paraíso. Relatos. Editorial Volapük.Guadalajara, 2012.

Uno se aproxima con cierto escepticismo a los estrenos de un autor, las óperas primas o, en general, los escritos de un autor novel. No sorprendería encontrar autores que editan obras muy menores aunque se vendan como la novela genial, como tampoco descubrir verdaderos artistas o virtuosos que se refugian en autoediciones o pequeñas editoriales a falta de mejores oportunidades para ser leídos. Con estos inevitables prejuicios ha llegado a la mesa de trabajo ‘Exiliados del paraíso’, que pronto se ha ganado un lugar de privilegio en la butaca de las buenas lecturas.
El estreno editorial del molinés Josean Aparicio, a quienes los lectores de Cultura EnGuada ya conocen por su aparición en ‘Proyect-Arte’ y por su participación en la serie de relatos de Navidad, se titula ‘Exiliados del paraíso’ y tendrá su puesta de largo el 5 de febrero en Dávalos. Se trata de un compendio de escritos de muy diversa índole, todos ellos con una prosa sobria pero precisa, en un lenguaje limpio y sin trampa que demuestra el buen oficio de contar del autor y trasluce un mundo interior coherente e interesante, una mirada honesta a lo natural.
El debut de Aparicio, que lo es también de la recién nacida editorial Volapük (buen trabajo: legible, sin erratas, bien encuadernada, una magnífica portada...) ofrece a lo largo de casi 200 páginas una galería de personajes que viven al margen de la rueda de la posmodernidad. Lo hace abordando formatos muy diferentes, desde el microrrelato de apenas un párrafo hasta el relato largo de viajes y el reportaje periodístico, pasando por el cuento costumbrista.
Jóvenes que no encuentran su sitio en este mundo, alpinistas que buscan la fusión con la naturaleza y una nueva perspectiva de la vida, un viejo anarquista retirado y olvidado en el último rincón de la selva amazónica, viajeros que buscan una razón de ser en el trayecto o chavales que admiran la sabiduría en la voz de los abuelos son algunos de estos “exiliados del Paraíso” de Aparicio, en quien podemos intuir a uno de ellos. Son exiliados, y no desterrados, porque la suya es una renuncia voluntaria, la rebelión metafísica de quien no ve satisfecho su paso por este territorio y emigra en busca de otras sensaciones.
El libro va de menos a más. Una reflexión poética de apenas una página sirve de pórtico para el mundo de los exilios, que comienza con un primer bloque de ambientes rurales, tal vez por ser los exiliados más próximos geográficamente, y da paso después a un compendio de relatos bien armados con personajes variopintos, aunque caracterizados casi siempre por una sencillez de carácter que se enfrenta a un malestar vital. A veces hay una visión demasiado esquemática de las cosas, pero el relato siempre es impecable y ameno.
Son los microrrelatos los que, sin apartarse de las preocupaciones que muestra en los escritos que anteceden, dan a menudo una vuelta de tuerca: aquí sí despega el vuelo la literatura de Aparicio, con relatos fantásticos como el fenomenal cuento titulado ‘Momento de anhelo’ o el excelente ‘Amores ilícitos’, que dejan al lector noqueado con sus golpes de efecto.
Satisfechos podríamos estar a estas alturas, pero el escritor molinés ofrece un último bloque que acaba por rendirnos a su oficio. Sus relatos de viajes descubren a un muy interesante narrador de experiencias, que va más allá del ingenio o de la inspiración puntuales que pueden hacer brillar un pequeño relato de ficción. El reportaje literario que escribe sobre la vida de un personaje real, un anarquista retirado en Perú, y el texto final, el más largo –que bien merecería un volumen propio– con la narración de un viaje al Himalaya en los que igual combina al antihéroe de ciudad con el héroe de montaña, resultan dos muestras excepcionales de la madurez de un autor en el que hay que evitar cualquier connotación peyorativa del adjetivo novel. Aparicio es un escritor, con todas las letras.

1 de febrero de 2013

Sigüenza: lo que está en los escritos



Angeles García Écija
Editorial Rayuela
300 páginas, con fotografías a todo color.
Encuadernación en cartoné. 21 x 30 cms.
33 Euro


Sigüenza es permanente centro de atención para propios y extraños. En estos días celebra sus fiestas patronales (San Roque, Nª Sª la Virgen de la Mayor) y parece por ello estar más de actualidad. Pero siempre es Sigüenza un hito y una referencia, un lugar de obligada visita, un espacio humano que trasciende de sus proipios límites.
Escritos de Sigüenza
La importancia de un lugar se mide –si medirse pudiera- por la cantidad y calidad de los escritos que a él se refieren. Ello son el reflejo de una historia densa, de un patrimonio relevante, o de una admiración que le nace a los humanos que en él viven, o le visitan. Sigüenza ha generado, a lo largo de los últimos mil años con que cuenta de historia conocida, una cantidad inmensa de escritos: desde los documentos reales de los medievales monarcas, a las monografías que estudian su Universidad, sus templos románicos o la fiesta de los toros. Hay mucha gente, en la propia ciudad y fuera de ella, que tiene por pasión reunir libros, folletos y ejemplares de periódicos antiguos, en cuyas páginas laten la noticia, el estudio o las imágenes de la solemne belleza de la ciudad. Son los bibliófilos, los amantes de los libros.
Acaba de aparecer una publicación, extraordinaria, que viene a ser catálogo y oferta de todo lo mejor escrito sobre Sigüenza. Clasificados por temas, y precedido cada uno de ellos por un estudio de especialista, aparecen las imágenes de los documentos, libros, postales y láminas que expresan el saber de esta vieja ciudad. Están los incunables de su catedral retratados en portada; los solemnes documentos de los reyes; los legajos de catastros y privilegios; y las amarillentas portadas de tantos y tantos folletos que en detalle hablan de los detalles seguntinos. Una labor de filigrana que componen la joya que es esta ciudad.
Entre esos temas históricos, artísticos y personales, destaca el dedicado a Fray José de Sigüenza, fraile jerónimo que emerge o desaparece de la realidad cultural castellana, según la época. Ahora es preciso que empecemos a acordarnos de él otra vez, porque dentro de dos años se cumplirán los cuatro siglos de su fallecimiento, y quien puede y debe ha de ir tomando nota de este fasto cultural que en Sigüenza se celebrará, seguro, por todo lo alto.
Otro grupo de publicaciones interesantes son las guías. Bien a nivel provincial, o simplemente con una perspectiva local, existen multitud de libros que dan al curioso y viajero, con más o menos amplitud, el recuento y la valoración de los edificios de la Ciudad Episcopal. Se ofrecen los libros de Pérez Villamil (el más antiguo de los estudios sobre la catedral) y de Aurelio de Federico (el mejor ilustrado), más la breve guía de Sánchez Doncel, y la clásica de D. Elías Tormo y Monzó.
En este libro valen tanto las imágenes como los comentarios. De cada apartado en que se divide, se hace un estudio pormenorizado por parte de algún especialista en la materia. Así, hay textos del profesor Davara, del Dr. Martínez Gómez-Gordo, de Riansares Serrano (ahora delega de Cultura), del archivero Felipe Pez, y por supuesto de Angeles García Écija, que es la coordinadora del volumen. Los elementos gráficos proceden en su gran mayoría de la colección bibliográfica de Laguna Rubio, que puede darse por una de las mejores en puntos a temas seguntinos. Un acopio de escritos, y un mar de papeles, que no hacen más que confirmar la inmensa riqueza cultural que alberga Sigüenza en su casi milenaria existencia.
Monumentos de Sigüenza
En estos días de fiesta, el viajero que se acerque por la que llamamos Ciudad Mitrada podrá buscar algún detalle más que sobrepase el vuelo de sus clásicas miradas sobre el castillo, la catedral, el Doncel o la Plaza Mayor. Sigüenza es un arcón sin fondo, que ofrece siempre sorpresas, miniaturas en cada dovela, atardeceres distintos, legajos sin leer, o publicaciones raras que solo conocen un par de personas. Al dar una vuelta, a pie, por Sigüenza, uno se encuentra con monumentos o detalles en los que nunca antes se había fijado. Algunos ejemplos siguen a estas palabras, para incitar al viajero por Sigüenza a practicar el ejercicio del asombro.
En la Alameda, que está cuajada de sombras en el verano, y ahora de risa y música, destacan en sus orillas las grandes pirámides que rematan en abiertas granadas, regalo para la ciudad del Obispo Pedro Inocencio Bejarano a inicios del siglo XIX. Unos monumentos que no son nada habituales de ver, por mucho que uno se mueva mirando por el país entero.
Cerca, dirigiendo la mirada al oriente, aparece la espadaña de la ermita de San roque. Es obra del siglo XVIII, como todo el conjunto, y supone, vista así en detalle, todo un malabarismo de la piedra, que enmarca el aire de las campanas, llamando ahora ala visita de exposiciones y animaciones artísticas.
Entre la Alameda y la calle de San Roque, álzase orondo el edificio de las Ursulinas, destacando de él su fachada ondulada y sugerente del templo, que fue hecho por franciscanos, y por eso se ve, tallada en alba piedra, la cruzada armonía de los brazos (el de un fraile vestido y el de un pobre desnudo) que identifican a la Orden Seráfica. En lo alto del volado frontón, casi inaccesible a la vista, esgrime su poblado firmamento el escudo heráldico de los Salazar, fundadores del convento y patrocinadores del gasto inmenso del templo. Se convierte así en detalle patrimonial que evoca un buen corazón, y generoso.
No lejos de allí anda el Callejón de Infantes. Su superficie es ahora, en verano y fiestas, un apretado aparcamiento de coches. Prefiero verlo en el invierno, con la superficie enlosada cubierta de hielo, pero con sus fachadas de arenisca rojiza preñadas de sombras. Las que se forman cuando el sol se deja caer, de lado, sobre tanta filigrana barroca como el arquitecto Bernasconi le puso a esta fachada del Colegio de Infantes. Aparte de tallas, escudos y retorcidos moldurones, en las abiertas metopas que escoltan triglifos en el dintel del hoy Colegio de Padres Josefinos, fueron talladas unas simpáticas alegorías al arte, al canto y a la música. Interpretadas por niños desnudos protegidos de diosas y en una actitud de entusiasmo y predisposición por aprender y mejorar.
Los balcones orondos de este callejón, la gran verja que cierra el arco de acceso a los patios traseros de la catedral, y ese aire de severidad jesuítica que impregna el sitio, le hace meta de muchos pasos.
Siga el viajero a su aire. Vuelva a la plazuela de las Tres Cruces, que se alzan como regadas del sol de atardecida. Suba la cuesta y póngase ante la fachada catedralicia, y mire las arquivoltas con premio de la puerta del Evangelio, o el relieve alabastrino en el que tallada aparece María donándole la casulla a San Ildefonso. Alce la vista y atrase el cuello para alcanzar las campanas, que en ellas está también la historia, la bibliografía y la emoción de esta Sigüenza que nunca acaba.
Testigos de la historia de Sigüenza
Acaba de aparecer, editado por Rayuela (la librería de Sigüenza) un precioso libro que es al tiempo cifra de conocimientos, caudal de informaciones, y bello objeto para el paladeo de las manos y las retinas.
Se trata del titulado "Testigos de la historia de Sigüenza" y supone una exposición gráfica comentada de las más sustanciosas piezas de la bibliografía seguntina.
Se fundamenta en el aporte de muchos –escritores, coleccionistas, periodistas, archiveros...- pero han sido fundamentalmente los escritos de Angeles García Écija y las piezas de la colección de José Angel Laguna Rubio las que sirven de basamenta a esta obra.
Encuadernada en cartoné, con pasta dura, con casi 300 páginas todas impresas a color, esta obra se divide en apartados que ofrecen imágenes de libros y documentos referentes a muy diversos temas seguntinos: desde la memoria de Fray José de Sigüenza, a las tradiciones en torno a Santa Librada. Lo apartados que ofrece son estos: Archivo Municipal de Sigüenza, Archivo Histórico Provincial de Guadalajara, Archivo Catedralicio, Fray José de Sigüenza, Histórico y Religioso, Mundo Científico, Guías de la provincia y Sigüenza, Literatura, Catedral, Colegio-Universidad de San Antonio de Portaceli, Santa Librada, La prensa seguntina en el primer tercio del siglo XX, y Varia.
Y cada uno de ellos lleva una introducción escrita por un especialista en el mismo. Un libro, sin duda, de apasionante lectura e ingente información, que se hace imprescindible para cualquier coleccionista de libros de tema seguntino.

31 de enero de 2013

Contemplativas que dejaron huella






















Comentario publicado en la Revista Claune en 2012, por Mª Teresa Díaz-Allué

No queremos despistar
.

Esta sección suele estar dedicada a hacer memoria de alguna religiosa contemplativa, en singular, que ha destacado en el seguimiento de Cristo. Hoy se desvía de esa trayectoria. Doña. María Teresa Díaz-Allué, vocal de la Junta General de CLAUNE, presenta el libro Vidas ejemplares en la Edad Moderna, del que es autora la ilustre investigadora y socia de CLAUNE, Dª María Isabel Barbeito Carneiro. Ha sido editado en edición digital por AACHE Ediciones. CI Malvarrosa, 2.- 19005 Guadalajara (Telef. 949220438) a donde pueden hacerse los pedidos. Muchas gracias a Da María Isabel y a Da María Teresa.



VIDAS EJEMPLARES
María Isabel Barbeito Cameiro
Autora. La autora, doctora Barbeito Cameiro, garantiza con el prestigio de su nombre
la solidez y el trabajo bien hecho de su libro Vidas ejemplares
. Dos hechos, entre
otros
, confirman que tal prestigio lo tiene bien ganado: el de ser miembro de número
del Instituto de Estudios Madrileños en el Consejo Superior de Investigaciones Cien-
tíficas y su tesis doctoral sobre las Escr
itoras madrileñas del siglo XVII.
Tres amores advierten en su pasión por la investigación sus seguidores: la condición femenina, la espiritualidad religiosa y Madrid. De algún modo confluyen los tres en el franciscanismo, que es la nota dominante de las presentes Vidas ejemplares.
Presentación general. El trabajo, presentado en forma decimal en diez títulos, llama
la atención ya a primeras por su ordenamiento y claridad. Al leer
lo se advierte pronto
el rigor científico propio de una investigadora de raza con el que la autora trata los
documentos e informaciones de que dispone. Terminada la lectura de esta obra digital
,
el lector apagará el ordenador convencido de que dispone de un documento de oro,
sobre una materia concreta, específica, desde luego, pero rica más allá de sus límites
de tiempo
y especificidad.
Tras unos preliminares, que dan las imprescindibles claves técnicas de su lectura, la introducción que les sigue enumera y define las diferentes órdenes o ramas franciscanas, su ascética propia y los lugares en que viven y actúan. Viene luego la descripción del Breve catálogo de los siervos de Dios del alcarreño fray Lucas de Yangües, de que arranca el trabajo. El cuerpo del estudio lo componen las 178 páginas que dedica la autora a las semblanzas personales de los franciscanos y la descripción de los 32 monasterios. De sumo interés, como no podía ser por menos en un trabajo de calidad, son los índices, apéndices, bibliografía e ilustraciones finales.

Preliminares.
En los preliminares se delimita el alcance del Breve Catálogo de fray
Lucas de Yangües. No recoge las semblanzas completas de unos siervos de Dios sino
sólo su perfil hagiográfico. Tales perfiles servirán de ejemplario en la búsqueda de la
perfección cristiana.
Introducción. La introducción enumera y describe documentalmente las diversas ramas
franciscanas: conventuales y observantes, las franciscanas regulares y seglares, las clarisas o segunda orden franciscana
, la tercera orden regular, la fraternidad secular de la
orden tercera
, la de la Inmaculada Concepción de Beatriz de Silva, a que pertenecen
los siervos de Dios que recoge el trabajo
. Se describe la ascesis común y la particular
propia de cada uno: las virtudes a las que aspiran
, particularmente la de la pobreza, su
oración y sus penitencias para las que se atienen a la Pasión de Cristo. Luego se enumeran los monasterios y poblaciones en los que vivieron los siervos de Dios.
Breve catálogo. Recoge los nombres y semblanzas de los siervos de Dios de ambos
sexos y distintas ramas franciscanas que fallecieron como muy virtuosos en la provincia franciscana de Castilla entre 1465 y 1687. Son sus autores fray Lucas de Yangües, principal, y fray Lucas Álvarez de Toledo, segundo autor
, complementario. Las
semblanzas corresponden a cuatro órdenes específicamente franciscanas: los Frailes
Menores
, la de Santa Clara, la Tercera Orden Regular y la Tercera Orden Franciscana
Seglar
, así como la Orden de la Inmaculada Concepción. Las vidas ejemplares incorporadas alcanzan la suma de 340, de las cuales, 209 son mujeres.
Semblanzas. Las semblanzas ocupan el cuerpo principal del libro. Empiezan en la
página 39
y terminan en la 217. Llevan un orden cronológico que va de 1492 a 1686.
Los perfiles son semejantes y resaltan principalmente la penitencia
, la pobreza, la humildad y la caridad franciscanas de las reseñadas. En determinados casos se apuntan
las gracias particulares del cielo y dones diversos. Los datos biográficos aportados
son particularmente interesantes en sí y también porque recrean el entorno monacal
y el mundo social del que provienen o en el que intervienen estas siervas de Dios. A
los historiadores y amantes de la Historia les asomarán estas semblanzas a un mundo
que quizá conocen
, pero que, al acercárselo, les resultará particularmente rico por los
detalles que confirman
, matizan y enriquecen esta parcela franciscana de la vida religiosa. Cada semblanza va acompañada de informaciones complementarias que la
aclaran y precisan
. Se añade una bibliografia donde encontrar nuevos datos e informaciones sobre el tema.
La primera semblanza, especialmente larga, es la de la venerable portuguesa
Beatriz de Silva, fundadora de la Orden de la Inmaculada Concepción. Lleva la fecha
de su muerte, 1492
. La última es la de una religiosa del monasterio de la Piedad de
Guadalajara, Estefanía de Mendoza
, fallecida en 1686. En total 222 semblanzas.
Llama la atención la semejanza de vida entre fechas tan lejanas. En ningún momento
se cuestionan los hechos que sencillamente se constatan, se anotan y dan por ocurridos
como se cuenta. La vida de estas venerables franciscanas presenta las mismas aspiraciones, caminos de perfección y metas propuestas en dos siglos.
Monasterios de la Provincia de Castilla de las biografiadas. La relación de estos
monasterios es alfabética
, por localidades. Primero se mencionan los de las clarisas,
que son 11; luego, los de las terciarias regulares, 13, y, se concluye, con los de las
concepcionistas
, el más numeroso, 14. Primero aparece la localidad en que está enclavado el monasterio, lugar y provincia. Enseguida el nombre o nombres por los que
se le conoce y la fecha de su fundación
, más otras fechas de mayor interés, si las hay.
La historia del monasterio se inicia con su fundación. Se menciona a los fundadores
e
xternos al monasterio ya las monjas fundadoras, se aportan documentos, se constata
la importancia dentro de la Orden y proyección dentro y fuera
, vicisitudes por las que
pasa el monasterio con el trascurso del tiempo, prestigio social y popular
, obras realizadas, monjas incluidas en el Catálogo. Además de notas al pie de página, hay siempre al final de la descripción una bibliografía para cada monasterio.
Poblaciones donde residen terciarias seglares. Las terciarias seglares no tienen monasterios. Viven en poblaciones más o menos grandes en la provincia de Toledo, en
el mismo Toledo, capital, y en Guadalajara, capital
. En total, 9. Se nombra en cada
una de ellas a los miembros de esta Tercera Orden incluidos en el Catálogo y se des
-
cribe con todo detalle la población en la que viven, al modo de lo que podría aportar
un catastro: habitantes, localización geográfica, autoridades, señores
, propietarios,
ricos y pobres
, casas y edificios, iglesia y ermitas, clero, fiestas, clase de terreno cultivable, huertas, ríos, puentes, pastos, cultivos, ganadería, etc.
Índice de franciscanas biografiadas. Un índice, por orden alfabético, da ei nombre
completo de las franciscanas reseñadas
, el de su monasterio, la orden en que profesó
-OIC
, OSC, TOR- y la fecha de su muerte.
Apéndice. Relación de franciscanos biografiados en el Catálogo y Suplementos. También por orden alfabético. Viene a dar condensada en cuatro o cinco renglones de
media la biografía de cada uno
, nacimiento, cargos y oficios, virtudes, ejemplaridad,
aspectos sobresalientes y fallecimiento.
Bibliografía general. La bibliografía con la que termina este serio trabajo es exhaustiva. Consta de 275 entradas.
Imágenes. El trabajo reproduce al final la imagen de Jesús atado a la columna de la
cofradía de la Vera Cruz de Valladolid, obra de Gregorio Femández, una estampa que
muestra el hábito de las religiosas clarisas
, otra de una concepcionista con hábito
completo y la de un fraile franciscano menor observante.
María Teresa Diaz Allué 

29 de enero de 2013

Fiesta en Guadalajara


José Ramón López de los Mozos: Guadalajara, fiesta y tradición. Editorial Nueva Alcarria. Guadalajara, 2005. 384 páginas, láminas a todo color. Tamaño 21 x 29,7 cms.

Publicado inicialmente como un coleccionable por entregas semanales en el diario “Nueva Alcarria” de Guadalajara, esta obra monumental y atractiva presenta todos los datos necesarios para conocer al detalle las fiestas tradicionales de la provincia de Guadalajara, desde las botargas invernales a los encierros taurinos veraniegos. Su gran tamaño y su impresión completa a color hacen de este volumen un precioso elemento de estudio y regalo.

El autor, López de los Mozos, se ha consagrado tras muchos años de investigación y trabajo como el referente en cuanto al conocimiento de las fiestas tradicionales, de los modos clásicos de entender la celebración en los pueblos, y del análisis de todos los morfemas folclóricos en esta tierra castellana.
La obra se estructura por meses, presentando las fiestas  celebradas en cada uno de ellos, y describiendo con orden los elementos que las conforman: fecha, horas, protagonistas, ritos, elementos, gastronomía, cánticos, trajes… etc. La variedad de formas y la modulación de un mismo rito en cada pueblo, hace que este estudio sea completo y llamativo.
Aunque se han tratado hasta ahora de muchos modos las fiestas y el folclore de Guadalajara, este libro de “Guadalajara, fiesta y tradición” firmado por López de los Mozos es sin duda el más completo, y puede considerarse como una auténtica enciclopedia del tema.
Aunque sería muy largo entretenerse en la descripción o comentario de todos sus logros y muestrarios, sí cabe destacar lo completo del estudio de las botargas de Campiña y Sierra en el invierno, de la Semana Santa y sus manifestaciones en muchos pueblos, de los “mayos” y cantares de la primavera y de las danzas serranas en torno al Corpus, como la espectacular de Valverde de los Arroyos, de los que aquí viene un estudio pormenorizado, estupendo.
Además se analiza la Caballada de Atienza y el Festival de Hita, como expresiones muy distintas de un proceso multisecular de celebración popular o culta, y finalmente casi la mitad de lo que queda de libro va destinado a la descripción de las fiestas veraniegas, entre las que destacan los encierros, los toros (especialmente la fiesta de la virgen de la Peña en Brihuega) y las romerías. El otoño es una época de pocas celebraciones. Pero entre unas y otras cosas surgen en este libro además las letras de gozos y procesiones, aleluyas, bandereos, etc. En definitiva, un gran libro que no debería faltar en ninguna biblioteca que se tenga por alcarreñista de verdad, pues es un elemento a consultar con mucha frecuencia, Su costo es de 30 Euros y puede adquirirse aquí mismo.