8 de noviembre de 2016

Más de romances

Beltrán, Vincenç: “Primera parte de la Silva de varios romances”. Estudio inicial seguido de reproducción facsímil del impreso referido. Edita Frente de Afirmación Hispanista A.C. México, 2016. 596 páginas.

Edición coordinada por José J. Labrador Herráiz, profesor emérito de la Universidad de Cleveland, y que en su jubilación hispánica desde Galicia sigue recopilando trabajos y hallazgos bibliográficos que recuperan el hondo saber del romancero castellano. En este caso se encarga de hacer el estudio del importantísimo impreso conseguido, el  catedrático de la Universidad Sapienza UB IEC don Vicenç Beltrán, quien hace un análisis por partes de esta obra, primeramente considerando la emergencia del romancero, luego la comparación de este con los pliegos sueltos, y después analizando el “Cancionero de romances”. Finalmente, y en la parte más amplia del estudio, desgrana con meticulosidad la “Primera parte de la Silva de romances”.
Después se reproduce entero, en facsímil, el raro impreso con sus gráficos añadidos, su clara letra gótica, y su sorprendente aporte de nuevas metáforas y propuestas literarias.

En definitiva, una gran obra que los eruditos del romancero querrán atesoran y leer porque muchas vertientes nuevas sobre este inacabable tema se les ofrecen.

4 de noviembre de 2016

aTémpora, muchos saberes juntos

La Exposición aTempora que se ha abierto en diversas estancias y espacios de la catedral de Sigüenza va a estar abierta hasta el mes de noviembre, y se ha montado entre la Diócesis y Cabildo catedralicio de Sigüenza, y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Una tarea importante, de gran envergadura, que ha cuajado en una exposición magnífica, en un estupenda muestra de arte y cultura.
Aquí solamente quiero hablar del catálogo que la acompaña, y que como libro de 488 páginas que es, se titula “aTempora. Cervantes 1616 – 2016 Shakespeare”. Es un volumen cuadrado, de gran peso, impreso sobre papel de alta calidad y con múltiples ilustraciones a color. En plan “lo que haga falta” que es a lo que nos tiene acostumbrados la Junta en el tema de los libros que manda hacer.
Tiene realmente dos partes muy bien definidas, siendo la primera los estudios anejos a los temas mostrados en la exposicion, y que tratan de dar consistencia al recorrido expositivo. Mientras la segunda es un Catálogo con fotos y descripciones detalladas de todas las piezas que integran el conjunto, por salas o temas.
En la primera parte, y tras la mención de los responsables, aparecen sendos párrafos de don Atilano Rodríguez Martínez, obispo de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara, y de don Emiliano García-Page, presidente del gobierno de la Región de Castilla-La Mancha. Tras el índice, una más que conveniente explicaciçon del Comisario organizador de la muestra, Alfonso Caballero Klink. Explicándonos “Por qué aTempora”. Realmente es útil este artículo, pues en él se nos explica la razón de tal variedad de temas en esta exposicion, que de entrada, al ver catálogo e índices, nos deja un tanto atónitos.
Es mucho más clarificadora la intervención del deán de la catedral seguntina, Jesús de las Heras Muela, quien tras el título de “Un bajel en Castilla, una fortaleza en la Meseta, una catedral para descubrir y redescubrir” nos ofrece una historia resumida de la catedral. El especialista en Cervantes José Manuel Lucía Megías nos habla del personaje  de quien ahora se cumplen los cuatrocientos años de su muerte, y el profesor José Manuel gonzález nos regala un estudio sobre “Cervantes-Shakespeare (1616-2016) excelencia literaria compartida”. Hablando de Don Quijote, es Elisa Romero Fdez-Huidobro quien nos aclara algo sobre la universalidad del mito y del hombre que lo crea. Y es mucho más próximo a nosotros el estudio que Francisco Javier Ramos Gómez nos brinda bajo este título “El arte en Sigüenza durante la época de Cervantes (1550-1625) en el que nos descubre algunas noticias y visiones del arte de nuestra tierra.
También cobra cierto protagonismo en el campo de los estudios que ofrece este catálogo el que firma Lidia Santalices hablando del proceso de restauración de las banderas (una del pirata Francis Drake) que guarda la catedral de Sigüenza. Siendo finalmente Consolación González Casarrubios quien nos da una vibrante pincelada en torno a “La vida cotidiana en tiempos de Cervantes”.
Posteriormente, y durante más de 300 páginas (muchas de ellas desaprovechadas con repetitivas portadillas) se ofrecen una por una, en forma de denso y documentado catálogo, todas las piezas que componen la Exposición.
El libro es magnífico y podemos encontrar bastantes cosas relativas a la provincia de Guadalajara, a la ciudad de Sigüenza, a los conventos y boticas que hubo en estos límites. Una obra, en definitiva, esencial para unir a la bibliografía sobre Guadalajara, en este año del IV Centenario de la muerte de Cervantes.


A.H.C.

26 de octubre de 2016

Elogio de la vieja cirugía

Una verdadera lección de Historia de la Medicina, y de la visión que a lo largo de los siglos se ha tenido de sus protagonistas, los médicos. Esta es la esencia del discurso que en la tarde del 25 de octubre de 2016 leyó públicamente el académico de la Real de Medicina, el seguntino JavierSanz Serrulla, en el momento de su investidura como académico de número (en la silla 24) y de pleno derecho en la Real Academia Nacional de Medicina.
Aparte de sus indudables méritos profesionales, a Javier Sanz le ha podido su pasión por la historia de su profesión. Y en ese camino lleva muchos años, buscando en archivos, en viejos libros y memorias, la esencia del quehacer médico, en sus distintas variantes: como profesor, como dentista, como cirujano, como internista… la forma de intentar curar a los dolientes ha sido muy variada, y el repaso a esas formas, desde la perspectiva teórica, y luego real apoyada en testimonios de muchos autores, es lo que ha servido de pauta para este “Elogio” hecho a la vieja usanza, con modos y palabras de raigambre clásica.
En sus diversos apartados (“Más allá de la etimología”, “Antigüedad de la cirugía”, “La mano que piensa”, “El cirujano de las manos vacías” y “Grandeza, entonces, de la vieja cirugía”) conjuga saberes unánimes con propuestas novedosas. Y consigue, al fin, que nos entusiasme su propuesta, -cíclica, en realidad- de decir lo que sea la cirugía como actividad humana a medias entre la potencia del cerebro y la capacidad inagotable de la mano.
En este folleto, clásico en su presentación al uso de los Discursos de recepción en las Reales Academias, Sanz Serrulla se muestra como lo que es: un maestro del pensar y del decir, una atinado observador de las cosas que han pasado, por esos mundos, en el camino difícil de intentar curar a la gente. Un empeño titánico, que –de todos es sabido y resulta muy evidente- ha resultado siempre vano. Porque a la enfermedad, en definitiva, nunca se la vence. Es ella la que se alza, con su mueca fría, vencedora.
El opúsculo editado por la Real Academia Nacional de Medicina, de 60 páginas, ofrece al final las palabras de contestación del académico Diego Gracia Guillén, reconocido profesor de historia y éticas, referente absoluto en la ciencia del pensar, y  que ofrece también atinadas reflexiones sobre la esencia quirúrgica. En definitiva, una obra breve pero sustancial, para conocer al menos la forma en que trabaja este que ya es excelentísimo señor académico Francisco Javier SanzSerrulla.


A.H.C.

30 de septiembre de 2016

Valdeavellano entero


Juan Ramón Lozano Rojo: “Valdeavellano. Historia de un pueblo sin historia”. Tomo I: Geografía, historia y personas. ISBN 978-84-940843-8-6. 254 págs. Ilustraciones. PVP: 20 €. Tomo II: Vida, cultura y arte. ISBN 978-84-940843-9-3. 288 págs. PVP: 22 €.

Ahora sí que puede decir Valdeavellano que tiene historia. Porque Juan Ramón Lozano se la ha encontrado. Tras largos años de trabajo y búsquedas, y después de analizar documentos en archivos, monumentos en directo y charlas con gentes muy largas y tendidas, el proceso de redacción y ordenación de datos y su posterior escritura ha culminado en una obra enjundiosa, total, muy bien concebida: pero que por sus dimensiones ha tenido que ir a ser impresa en dos tomos, para hacerla manejable y cómoda en su utilización. De ahí que el conjunto informativo sobre Valdeavellano que Lozano Rojo ha conseguido se extiende por un total de 542 páginas, en las que múltiples grabados amenizan y complementan la obra.
Está concebida esta historia de Valdeavellano con un concepto bien estructurado, por temas, todos ellos homogéneamente tratados. El inicio es la geografía, tanto física como humana: paisajes y urbanismo,  suelos, clima, animales, demografía viva, y con documentos detrás. Un monumento en sí puede considerarse esta primera parte.
La historia luego, tan amplia como puede uno imaginarse la de un pequeño pueblo de la Alcarria, pero analizada con la pasión de un entomólogo, con la rigurosidad de un historiador profesional. Entre las mil cosas que aparecen en este capítulo, me quedo con la historia de Valdevacas, ese “lugar mui amado” del Arcipreste de Hita, y que fue poblado exento hasta el siglo XIV, en que por la peste se despobló. Hoy queda integrado en Valdeavellano.
El tomo primero concluye con el análisis de los personajes que dan vida y protagonizan la historia de la villa: los Labastida fundamentalmente, pero también los Trelles, los Romo y Gamboa, los Tovar… y todas esas familias (Rojo, Hita, Lozano y Romo…) que han dado vida a las familias.
En el segundo tomo, otras tres partes, y es la primera de ellas lo relativo a la “Vida” en Valdeavellano: las instituciones, la alcaldía, los trabajos, los oficios, la cultura popular, los juegos, el vestido, los apodos, el lenguaje “ñarro”: un mundo polimorfo, apasionante, analizado con lupa.
El arte después, con una meticulosa disposición de miramiento hacia la iglesia, la fuente mora y la picota, más el palacio de los Labastida y tantas otras edificaciones que está en el corazón de las gentes de Valdeavellano. Nada deja Lozano por mirar, por estudiar, por glosar: los molinos, los pósitos, las ermitas… y ya en el capítulo final de la cultura, entra a desglosar las formas de vida y los modos de relación humana entre sus habitantes.
En definitiva, y por no entretener al lector con admiraciones continuas, decir que esta obra ingente es, simplemente, modélica: una forma de enfrentar las esencias de un pueblo, a través de los documentos que quedan, de las estampas que aún forma, y, sobre todo, de la aguda mirada de quien va por el mundo “fijándose”, analizando, concluyendo. Es largo de leer, tomo uno y tomo dos, seguidos, con tantas imágenes y notas, bibliografía añadida, y datos a millares, pero Valdeavellano tras este libro se declara salvado, vivo y eterno.


A.H.C.

30 de junio de 2016

Sigüenza en la Guerra de la Independencia

Lafuente Angel, Manuel; Moreno Róquez, Diego: “Sigüenza, 1808-1815”. Editorial “La Plazuela”. Sigüenza, 2015. 242 páginas. Ilustraciones. ISBN: 978-84-60692-92-8

Editado por “La Plazuela” que es editorial de Sigüenza, y escrito por Manuel Lafuente Ángel y Diego Moreno Róquez, acaba de aparecer un libro que contiene buena parte de la historia seguntina. Una parte importante, porque es la que atañe a los años de una guerra cruel que pareció eterna, aunque se resolvió en siete años. La Guerra contra el francés, la historia de una invasión, añadida de la consiguiente reyerta fratricida, que es parte que siempre se contiene en las guerras de España.

Los autores utilizan como elemento documental clave y señalado un viejo manuscrito aparecido en el Archivo Histórico Municipal de Sigüenza, escrito por un señor comisionado del Ayuntamiento a petición, en 1816, de las altas instancias del Estado, en el que cuenta lo que ocurrió en Sigüenza en los años de esa guerra. Como puede comprenderse fácilmente, el documento no tiene desperdicio, y aunque está escrito desde una perspectiva personal,  quizás olvidando cosas y aumentando el dramatismo de otras, pero el valor testimonial es en todo caso muy relevante.

Los autores utilizan completo el documento para transferirlo al libro, en fragmentos, por épocas y momentos, completando lo que en él se dice con lo que está averiguado documentalmente por otros cauces. Y armando así un impresionante escenario en el que Sigüenza y sus gentes (más los venidos de fuera, El Empecinado y el general Hugo, ente otros) protagonizan de forma vívida aquella saga terrible.

Sin entrar en más detalles, que debe ir descubriendo el lector página a página, solo decir que este libro es modélico, en función de que aun usando como protagonista un solo documento de 50 hojas, manuscrito y testigo directo de la contienda, a él se añaden mil y una noticias ya acreditadas pero en este caso perfectamente traídas y acopladas cronológicamente, consiguiendo una narración, que es tanto histórica como emocionante.

Un gran acierto, y una pieza imprescindible ya para la biografía de la ciudad y para el anaquel de su bibliografía.

A.H.C.

22 de junio de 2016

Jacobo Grimm nos habla de Romances Viejos

Jacobo Grimm es uno de los hermanos Grimm, los de los cuentos. El flautista de

Hamelin, Caperucita Roja, el Gato con Botas, etc, etc…. Pero lo que no todos saben

es que Jacobo Grimm era un especialista en literatura española, que dominaba

perfectamente el castellano, y que a él se debe uno de los mejores estudios sobre

el romancero hispano. Escribió, concretamente, la “Silva de Romances Viejos”, y

la publicó en “Vienna de Austria, en la casa de Jacobo Mayer y comp., en 1815”.

Ahora se han lanzado a su reedición facsímil, en un curioso formato doméstico,

los del Frente de Afirmación Hispanista, de México D.F. consiguiendo un libro

capital para entender el viejo romancero español.

Este libro, voluminoso y apasionante, lleva en primer lugar un estudio sobre

Grimm y su obra debido a Vicenç Beltrán, catedrático de hispanismo en la

Universidad de Roma, seguido de una biografía de Grimm a cargo de José Manuel

Pedrosa, especialista en transmisión oral de la Universidad de Alcalá. Un amplio

y profundo Prólogo escrito, más las notas, por José Julián Labrador Herráiz (esta

es la conexión alcarreña del libro) y por Ralph A. Di Franco, dan sentido pleno a

la obra. En la que Grimm explica en primer lugar que la fuente utilizada es el

Cancionero de Amberes, de 1555, que encontró en Gottinga.

La Vieja Europa se ha preocupado por la cultura española más de lo que creemos,

y de sus frías estepas nos han llegado, como unos espejos lejanos, más

información sobre nosotros de la que hemos sido capaces de asimilar. Esta “Silva

de romances viejos” ordenada y manifiesta por Jacobo Grimm es un encantador

escaparate de los romances antiguos y las historias tremendas generadas “entre

moros y cristianos” en nuestra Península.

Los estudios previos, de cuantos he dicho, y la enorme aportación de Grimm, nos

congracian otra vez con esa monocorde sesión de escalofríos y sonrisas que el

Romancero antiguo español es capaz de darnos, sin descanso.