25 de enero de 2013

De brujas y magos




María Lara demuestra ser, con este libro, una gran lectora (solo así se explica que escriba tan bien y sepa tanto) y una humanista que selecciona sus lecturas y las integra en un conjunto muy firme de conocimientos, del que van saliendo las conclusiones a cada paso que da. Es como un camino el que se recorre con ella cuando leemos este libro que ha empezado a presentar por diversos lugares de España. Un camino por el siglo XVII y por la geografía del centro de la Península, que es donde se suman (desde Cervantes a la Inquisición de Cuenca, pasando por la loca Corte de los Austrias y los caminos perdidos de las aldeas castellanas) todos los hechos de relevancia, más acá de las batallas de Flandes y de las gestas americanas, en esa “intrahistoria” o “microhistoria” cultural de las ciudades encantadas.
Con un Prólogo de Laura Lara (y que lógicamente titula “Elogio de la fraternidad”) más una “Nota de Lectura del profesor Emilio Sola, da inicio esta andadura por 7 grandes capítulos que nos van ofreciendo, en secuencia ordenada y lógica, las diversas formas en que los españoles se dieron a rebelarse contra el orden establecido (el mental especialmente) a lo largo del siglo XVII. De ahí que el primer capítulo se titule “Orden y disidencia en perspectiva”, y que brevemente señala las linternas que iluminarán su trayecto.
En segundo lugar, un capítulo hondo y sabio, plagado de erudición y de atenta visión histórica, nos propone al Quijote como una de las claves interpretativas donde se exponen las encrucijadas morales de la crisis del siglo XVII. Es la “Antropología del Siglo de Oro” y resulta fruto de muchísimas lecturas, hablándonos de la devoción popular, lo mismo que en el siguiente, “El atheista y el atheo” en que habla de los heterodoxos.
En el cuarto capítulo, Lara entra, bajo el título de “Hechicería y brujería” en el más curioso de los mundos, pero lo hace con un examen en frío, con la asepsia del historiador. Habla del caso de la vidente de Madrid, Lucrecia de León, de las brujas de Zugarramurdi, y en algún momento considera a la bruja como la antítesis de la sibila. La cueva de Montesinos es otro de los lugares analizados. Sigue el capítulo quinto dedicado a las “Actitudes racionalistas en la España de la Contrarreforma” y llega a un espacio geográfico que ella domina porque vive en él, que es Cuenca: La “Brujería e incredulidad en Cuenca en los siglos XVI a XVIII” bien puede conformarse como el núcelo de esta obra. Allí habla del Tribunal de la Inquisición conquense, del que dependía Sigüenza y habla de procesos y causas inquisitoriales en toda nuestra región. Es curioso el dato, creo que inédito hasta ahora, de cómo fue sometido a proceso por el Santo Oficio el matemático y piloto cosmográfico Francisco Antonio Ruter, alias Jacobo, acusado de ideas reformistas especialmente a lo largo de su obra “Soledades de la Torre de Jadraque”, que probablemente escribiría este sujeto a orillas del Henares.
Un último capítulo “El frescor de la Fe del que titubea” se adelanta al final de las Fuentes y la Bibliografía. Un libro magnífico, en suma. Con una autora que, ya tan joven, está impuesta en las difíciles lides de la investigación humanista seria y la escritura pulcra, brillante muchas veces. Dice ella misma que el objetivo de su libro “Brujas, magos e incrédulos en la España del Siglo de Oro” es examinar las hendiduras de la pretendida uniformidad ideológica, estudiando las posturas heterodoxas que fueron surgiendo en los siglos XVI y XVII u que comprendieron desde el racionalismo hasta el ateísmo, pasando por el contacto con la astrología y las prácticas brujeriles”. ¿Un Menéndez Pelayo redivivo? Por supuesto que lleva de compañero de viaje al sabio santanderino, todos desde hace un siglo han bebido de sus obras, pero María Lara tiene de este mundo una visión nueva, ágil, fresca. Merece la pena leerla. 

20 de diciembre de 2012

Manzanares el Real, un pueblo de Castilla


Antonio Marchamalo Sánchez y Miguel Marchamalo Maín: “Manzanares el Real y la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves. Notas de historia y arte”. Colección DeCastillaPueblos nº 1. AACHE Ediciones, Guadalajara, 2012. 224 páginas. Ilustraciones en color y B/N. Documentos. Índices.

Inicia la editorial AACHE una nueva Colección, en esta ocasión para poner en valor la memoria histórica y patrimonial, costumbrista y paisajística, de Castilla toda. Y lo hace con un libro claro, sencillo y elocuente: el estudio de una iglesia parroquial, la dedicada a Nuestra Señora de las Nieves, en la castellana (y madrileña) villa de Manzanares el Real, al pie de la sierra de Guadarrama, y con una densa historia a cuestas.
El análisis del templo, lo hacen los autores en un contexto histórico inicial, amplio, pormenorizado, remontándose casi a los orígenes de la villa, y desde luego tomando la referencia de su historia señorial, controlada siempre por los mil y un nombres del linaje Mendoza, desde la remota Edad Media hasta los tiempos del liberalismo. Se inicia el estudio con el análisis de la Comunidad de Villa y Tierra de Manzanares, bajo el señorío de los arzobispos de Toledo, que comenzó a caminar en 1248, y siguió luego en manos de algunos infantes reales, para acabar, tras pasar por el dominio de Iñigo López de Orozco, en las manos de la casa principal, de los Mendoza, que usaron el título de Conde del Real de Manzanares siempre anejo al del ducado del Infantado.
En esos siglos medievales se levanta un primitivo castillo que luego se localiza en nuevo altozano y se erige preciosista y asombroso como hoy lo vemos a partir de los años finales del siglo XIV, bajo la batuta técnica y genial del arquitecto Juan Guas.
La segunda parte del libro está dedicada a la historia y análisis estilístico y pormenorizado de la iglesia, parroquia de Nuestra Señora de las Nieves, de la que sospechan los autores por numerosos indicios que pudiera ser también de la autoría de Guas. Un espacio abierto, en tres naves, mucho más ancha la central, y presbiterio en alto, cubierto de bóveda de terceletes, con detalles múltiples (capiteles, barandas, estelas) tallados rudamente en la piedra granítica del lugar.
El libro tiene, además de muchos documentos transcritos al final, índices y bibliografía amplísima, una buena carga de iconografía basada en retratos de los Condes del Real de Manzanares, desde don Iñigo López de Mendoza, el primero, a don Iñigo de Arteaga y Martín, el más reciente y contemporáneo, así como numerosos detalles de la iglesia que luce ahora magnífica tras la restauración que de ella ha hecho la empresa madrileña “Mármoles y Granitos Cabanillas S.A.” modélica en su género.
Un libro, en suma, de gran utilidad y belleza, imprescindible para saber más de la Sierra, de sus pueblos, y del entorno histórico y patrimonial de Castilla entera.

19 de diciembre de 2012

Molinos de verdad


Jiménez Ballesta, Juan: “Molinos de viento en Castilla-la Mancha”. Ediciones Llanura. Madrid, 2001. 2ª edición. 200 páginas, ilustraciones.

En la cubierta de este libro aparece una visión del cerro de los molinos de Consuegra, en la interpretación pictórica de Gregorio Prieto: una genialidad como todas las suyas, que da pie a un libro pleno de noticias históricas acerca de los molinos de la Región autónoma de Castilla-La Mancha. Un lugar de España donde crecieron en gran número, y con una especificidad notable, sobre todo por el maridaje que molinos y paisajes conllevan. Porque molinos de viento hay en muchos otros lugares de España, y de Europa, pero esa conjunción de la tierra desnuda , del cerro pelado, y el molino atento, orgulloso y trabajador centrando el ámbito, solo aquí se da, y especialmente en la Mancha.
En esta obra, el historiador Jiménez Ballesta se dedica a recoger todos los datos que la documentación histórica nos ha dejado sobre los molinos de viento a lo largo de los siglos. No es un libro de descripción de estas industrias, ni de explicación de su funcionamiento. Es un libro de historia, en el que va recogiendo los momentos y lugares en que se describen, y hay constancia de su existencia, desde la Edad Media a nuestros días.
Son especialmente densos en noticias algunos corpus documentales, en los que se espigan los datos y se clarifican y contabilizan número y funciones: las Relaciones Topográficas de Felipe II, el Catastro del Marqués de la Ensenada, los papeles de la Desamortización, el Diccionario de Madoz y otros diccionarios y nomenclátores. Después, Jiménez analiza todos y cada uno de los molinos que él ha catalogado por las provincias manchegas, estando el mayor número, como es lógico, en Ciudad Real, pero apareciendo en todas las otras, incluso en Guadalajara, donde describe la referencia de los molinos de viento de Alustante y La Yunta, extremos lugares rayanos ya con Aragón, aunque hoy sabemos que hubo en más sitios.
Un libro herramienta por cuanto, además de la historia y referencias cronológicas de estos edificios, se nos da un utilísimo catálogo, con el que poder hacer, no ya sólo excursiones descubridoras, sino otro tipo de trabajos contando con la realidad, hoy, de estos elementos del paisaje y de la vida. 

8 de diciembre de 2012

Los mil refranes de Juan de Mal Lara


La Philosophía vulgar de Juan de Mal Lara, vecino de Sevilla, 1568. Edición facsímil a cargo de José J. Labrador Herraiz y Ralph A. DiFranco. Editorial Frente de Afirmación Hispanista, México, 2012. Con tres estudios preambulares: «Poemas sueltos de Juan de Mal Lara», «Juan de Mal Lara, humanista y traductor» y «Juan de Mal Lara, maestro de la Escuela sevillana: contexto humanístico y apuntes bioblibliográficos», firmado el primero por los editores, y los otros por Inmaculada Osuna y Francisco Escobar respectivamente. ISBN 978-84-615-5680-9.

 LOS MÁS DE MIL REFRANES DE JUAN DE MAL LARA
EL ERASMISMO EN CÁPSULAS

En estos años de «contrarreforma» convenía adentrarse en lo más sólido del Humanismo español y dar a conocer esta obra, clave para la formulación del pensamiento peninsular, del sabio erasmita sevillano Juan de Mal Lara, «libro capital en la historia de la paremiologia y del erasmismo hispànicos». Nacido en el seno de una familia humilde, aprendió las primeras letras bajo la docencia de su padre, un pintor, hacia 1524, junto al Guadalquivir. Años más tarde, en Salamanca, foco del humanismo peninsular, estudia con el Comendador Griego Hernán Núñez, cuya influencia se nota en el libro presente: el sevillano se siente sucesor de la labor de recopilación y glosa de refranes que había comenzado su maestro y había quedado sin terminar cuando murió. Allí conoció al Brocense. Pasó después a Barcelona para estudiar con el conocido maestro Francisco Escobar (1544 o 1545). Mal Lara murió en su ciudad natal en 1571.

Para hacer esta edición, la fundación Frente de Afirmación Hispanista ha buscado a dos buenos conocedores de la literatura del Siglo de Oro, el alcarreño José J. Labrador Herraiz (catedrático emérito de la Cleveland State University) y al catedrático de la Universidad de Denver Ralph A. DiFranco; ambos han publicado obras de nuestra región, como son la Justa poética de Cifuentes (2007), la vida de la abadesa del convento de clarisas del mismo pueblo (2009) y el apicarado Cancionero de Sebastián de Horozco (2010), toledano él, una de nuestras joyas poéticas del siglo XVI. La edición de la Filosofía vulgar va prologada por los mismos con un estudio sobre los poemas sueltos de Mal Lara, sonetos cuya fuente se documenta en un manuscrito que se formó en México el año 1577 (cartapacio cuya edición aparecerá en el 2013 y que este Boletín bibliográfico dará cuenta en su día).  También han contribuido al libro del humanista dos reconocidos especialistas: Inmaculada Osuna (Complutense) y Francisco Escobar (Sevilla). En el pasado, Américo Castro (desde 1925), Federico Sánchez y Escribano (desde 1933) y Marcel Bataillon (desde 1937) se han ocupado de la Filosofía vulgar y han insistido en las influencias de Erasmo y particularmente sus Adagia en Juan de Mal Lara.

Juan de Mal Lara
La mencionada fundación mejicana, firme a su propósito de dar a conocer a algunos de nuestros clásicos olvidados —como ha sido la recuperación del gran poeta andaluz Pedro de Padilla, amigo de Cervantes, de Lope y demás vates de primera fila del siglo XVI, injustamente relegado a poeta de segunda fila— ofrece a los lectores de hoy el importante libro que Juan de Mal Lara tituló Filosofía vulgar, dos terminos que para el lector moderno pudieran sugerir que es uno de esos plomos insufrible e ininteligibles que es mejor dejarlo para otra ocasión. Pero es muy otro el caso.

¿Por qué el título Filosofía vulgar? Así comentaba en 1616 Martín Fernández Zambrano:  «De suerte que el uso de los Refranes es de grande importancia a la retórica; porque si queremos que nuestra oración sea clara, probable, breve, y suave: que deleite, mueva, y enseñe, ¿quién dará más claridad, que lo que está en palabras conocidas de grandes, y pequeños?, ¿qué mas probables razones habrá, que las que todos dicen, y aprueban? ¿qué mas verosimil argumento, que el que por tan largos años han aprobado tantas naciones, tantos pueblos, tantas ciudades, y villas?; y de lo que todos en común, hasta los que en los campos apacientan ovejas saben, y dan por bueno tan recibido de todos que se puede llamar axioma». Mal Lara llevó a la imprenta mil refranes, una décima parte de los que tenía reunidos, superando así predecesor Mosen Pedro Valles que llegó a juntar “más de cuatro mil y trescientos Refranes Españoles, sin osar comentar alguno». Fue nuestro alcarreño Íñigo López de Mendoza (el sabio marqués, como lo califica Mal Lara) quien se le adelantó «con unas glosillas a manera de consonancias».

Pero oigamos al propio Mal Lara en su resumen del libro dedicado al rey Felipe II: «Materia me pareció conveniente para ofrecer a reyes la Filosofía y escogí la vulgar que los vasallos de S. M. usan con la libertad concedida a sus casas, huertos y heredamientos, según se les  deja gozar… Esta ‘Philosophía vulgar’ saque yo de los refranes castellanos, los cuales no creo que serán tan peregrinos a los oídos del rey que no lo haya alguna vez oído, y aun usado en su lugar y tiempo, para allanarse enre los suyos y hacerles merced hablando en su lenguaje».

Tienes, lector, una de las más importantes obras de nuestra literatura. Solo nos resta felicitar a la Fundación y a los editores que nos han proporcionado tan interesante y monumental libro.

22 de noviembre de 2012

El arte reconoce a la Inmaculada Concepción


Muñoz Santos, María Evangelina: La Inmaculada Concepción en Alcalá de Henares. Historia, fiestas y arte en los siglos XVI, XVII y XVIII.  Prólogo del profesor Antonio Marchamalo Sánchez. Aache Ediciones, Guadalajara, 2012. 360 páginas, fotografías en color. ISBN 978-84-15537-12-0

Una obra cuidada y trabajada. Una obra monumental de catalogación y búsqueda, a la que se ha aplicado el rigor de la investigación histórica y la pasión por un tema. Se nota ese interés vital de la autora por encontrar las raíces y las expresiones de esta advocación de María, la Madre de Dios: como Inmaculada Concepción, que fue una disquisición teológica en un principio, y acabó siendo una monumental secuencia de expresiones artísticas, devocionales y litúrgicas. En España se batalló porque esa forma de interpretar a María llegara a la consagración canónica desde Roma. Fue una apuesta de los teólogos españoles en Trento, y un trabajo diplomático de altura desde la monarquía de los Austrias españoles. Cientos, miles de individuos sabios y respetados se pronunciaron a favor de esta declaración, que finalmente se consiguió y en España se celebró por todo lo alto. Tras haber sido declarada patrona de España en 1656, aprobada su ausencia de pecado original por la Bula Sollicitudo Omnium Ecclesiarum en 1661 llegó la Definición Dogmática de Pío IX el 8 de diciembre de 1854. Durante esos dos largos siglos, España fue la nación que más batalló por conseguir esa Definición Dogmática.
La exaltación de María en su Inmaculada Concepción es una hispánica tradición que, lógicamente, ha cuajado en miles de expresiones artísticas. Iglesias suntuosas, cuadros y esculturas, altares, fiestas solemnes, poemas y composiciones literarias, un sin fin de manifestaciones que en algunos lugares de nuestra nación, como es Alcalá de Henares, ha llegado a unas cotas difíciles de superar: en todos sus conventos (y son muchos los que hay y siguen vivos) existen o han existido representaciones artísticas de la Inmaculada Concepción. Especialmente el convento de monjas Concepcionistas franciscanas de Santa Úrsula es una verdadero museo en lo relativo a estas representaciones. Pero también en otros muchos, desde los jesuitas a las dominicas.
El estudio de Muñoz Santos sobre la presencia de la Inmaculada Concepción en la historia y el arte de Alcalá de Henares, y en las fiestas de esta ciudad y de sus instituciones universitarias, ha sido el motor de una investigación en la que la autora ha pasado años de gozosa búsqueda. Quedan ahora plasmadas en este libro sorpredente, hermoso, consistente, cuajado de noticias curiosas, y de imágenes estupendas. Uno de sus numerosos capítulos, el cuarto de su segunda parte, está dedicado al Catálogo de todas las imágenes (pintadas, esculpidas, grabadas, etc.) de la Inmaculada que se conservan en Alcalá. Además ofrece apéndices documentales, estudios de evolución iconográfica, etc. Un comentario pormenorizado y exhaustivo de esta obra daría oara muchos folios. Aquí queremos simplemente saludar su aparición, y aplaudir la idea y el trabajo de María Evangelina Muñoz Santos, que ha desplegado su ilusión, sus conocimientos, su voluntad y su devoción en esta obra magna, ejemplo que deberían seguir otras ciudades “inmaculistas” de España.

Antonio Herrera Casado
de la Real Academia de la Historia 

Yebes: una visión completa de un pueblo castellano


Aurelio García López: Yebes de los orígenes a la modernidad. AACHE Ediciones. Colección “Tierra de Guadalajara” nº 85. Guadalajara, 2012. 304 páginas. Ilustraciones en B/N y a color.

La pequeña localidad alcarreña de Yebes es una de las pocas que en esta provincia está creciendo en población de forma exponencial. Ello se debe a la presencia en su término de una urbanización, “Ciudad Valdeluz”, que tiene junto a ella una estación de la línea de AVE Madrid-Barcelona.
El pueblo antiguo, sin embargo, se encuentra aislado entre los campos de secano, entre umbrías y arroyos, en un contexto netamente rural y castellano.

El libro que acaba de aparecer, editado por Aache, pero con el patrocinio completo del Ayuntamiento de Yebes, es un meritorio trabajo que lleva a cabo con su ya conocido valor el historiador alcarreño Aurelio García López, quien bebe de documentación inédita conservada en el propio Ayuntamiento de Yebes, y en otros archivos nacionales que contienen temáticas relativas montes, sanatorios, familias ilustres, etc.

Porque la referencia histórica, condimentada con análisis demográficos y secuencias de cosechas, pago de impuestos y cumplimiento de normativas, va desde la época prehistórica (localiza un castro ibérico cerca del caserío) hasta nuestros días, resaltando los puntos fundamentales de este devenir comunitario, y en el que destacan algunos puntos interesantes. Entre ellos:
-          la entrega del señorío a la familia Imbrea, banqueros genoveses, por parte del monarca hispano Felipe IV, en 1648.
-          La creación del condado de Yebes que se fue sucediendo en esta familia, y luego en la de los Figueroa, rehabilitado a principios del siglo XX por el Conde de Romanones.
-          La presencia entre los hijos ilustres del pueblo de Pedro Páez Jaramillo, jesuita descubridor de las fuentes del Nilo Azul, quien muy posiblemente viera la primera luz en Yebes
-          El análisis del coto de Alcohete, que siempre formó parte territorial de la ciudad de Guadalajara pero que luego pasó a Yebes y en su espacio se ha construido hoy la Ciudad Valdeluz.
-          Las familias que poseyeron los terrenos de Alcohete, desde los Pecha, pasando por los jerónimos de Lupiana, a los Desmiassières, Figueroa y marques de Casa Valdés.

Y un largo etcétera que se conjuga en el segundo capítulo dedicado a las Tradiciones y especialmente a las cofradías, que García López trata con la meticulosidad que le caracteriza, analizando una vez más, en este caso sobre Yebes y sus gentes, la forma de solidaridad que en siglos pasados constituyeron las Cofradías de tono religioso.

Aspecto del interior del libro, en el que aparecen
numerosas imágenes a color del patrimonio artístico,
urbano, y costumbrista de Yebes en la Alcarria.

El tercer capítulo está dedicado al estudio de los elementos que constituyen el patrimonio monumental de la villa. Especialmente detallado es el párrafo dedicado a la iglesia, su edificio, sus altares y sus obras muebles. Sigue el dedicado a las ermitas, a las fuentes luego, al urbanismo local, al edificio del Ayuntamiento, muchas veces renovado y al viejo “Hospital de Pobres” del que queda recuerdo en el nombre de una calle.

El capítulo dedicado a Alcohete es singularmente interesante, pues explora con detenimiento la forma en que fue poseido y tratado este coto, en la primera llanura de la Alcarria, junto a Guadalajara: propiedad de los Pecha, es cedido a los monjes jerónimos de Lupiana, que ponen en un altozano casa de retiro, aún viva hoy para otros menesteres. Publica un magnífico mapa del siglo XVI con los detalles de este lugar, en el que hubo dos pueblos vivos, Alcohete y Valverde. Y luego relata con pormenor la construcción en su entorno de un sanatorio antituberculoso, que ha terminado siendo nosocomio, hoy todavía activo.

Además de la reproducción de unos cuantos interesantes documentos, base de la referencia histórica (el Catastro del Marqués de la Ensenada, o las respuestas al Interrogatorio del Cardenal Lorenzana) concluye el autor con unas palabras descriptivas que aportan fechas y cifras acerca de la Ciudad Valdeluz, lo mismo que sobre el Observatorio Astronómico Nacional, desde hace 40 años radicado en término de Yebes, y elemento consustancial con la dinámica científica y cultural del pueblo.

La cuidada edición de AACHE, con muchas láminas en color, con imágenes antiguas y actuales, hacen de este libro un atractivo elemento de lectura y, sobre todo, de información para quienes siguen estando interesados en conocer las formas de vida antiguas y los detalles anecdóticos del discurrir humano sobre la meseta de la primera Alcarria. El libro se puede adquirir en el propio pueblo y en Valdeluz, además de en algunas librerías de Madrid, Guadalajara y Horche, así como por Internet en los diversos cauces de venta de libros por pedido electrónico. Su precio oficial es de 20 Euros el ejemplar.

10 de noviembre de 2012

Viejos libros en nuevas manos


Acaba de presentar AACHE un nuevo libro digital. La editorial alcarreña está apostando claramente por este medio de transmisión de información, y lo está haciendo con libros antiguos ya completamente agotados en librerías, o con nuevas aportaciones bibliográficas de temáticas muy monográficas, que solo pueden cobrar vida y llegar a sus potenciales lectores a través del sistema informático: en formato PDF grabado sobre CD y ofrecido en carpeta plástica.

De esta manera, en estos días nos llega la vieja [y ahora totalmente nueva] obra de García Sainz de Baranda y Cordavias, dos alcarreños que en los años veinte se dedicaron a recorrer la provincia, a indagar sobre la historia de los pueblos, sobre el valor de sus monumentos, sobre la idiosincrasia de sus gentes y festividades.

Fruto de aquellos viajes y estudios fue la aparición, con el patrocinio de la Excmª Diputación Provincial, de una “Guía Arqueológica y de Turismo de la provincia de Guadalajara” que ofrecía información viva y muchas imágenes en su mayoría debidas a la cámara del fotógrafo Mari, que les acompañó en sus desplazamientos.

El libro lleva una introducción amplia y una visión general de la provincia, y luego trata uno por uno los pueblos de la provincia, en un orden que impone la clasificación alfabética de los nueve partidos judiciales en ese momento existentes. De las capitales de esos partidos (empieza en Guadalajara y acaba en Sigüenza pasando por Atienza, Brihuega, Cifuentes, Cogolludo, Molina de Aragón, Pastrana y Sacedón) da una pincelada histórica y costumbrista amplia, y por supuesto una referencia detenida de los edificios históricos, sus obras capitales muebles, sus artistas destacados y las curiosidades paisajísticas o populares de cada sitio.

Marcó una época esta obra, muy utilizada hasta después de la Guerra, aunque hoy claramente superada por otros libros y formatos. En la obra de Sainz de Baranda y Cordavias bulle el entusiasmo, las ganas de enseñar, el interés por demostrar que cada pueblo alcarreño, serrano o molinés tiene algo curioso por ver. Y animando (entonces se empezó) a que sus habitantes primero, y desde fuera después, conocieran mejor su tierra, y valorándola la defendieran.

El libro está ya a la venta y disposición de los lectores en la web de AACHE (http://aache.com/tienda/es/294-guía-arqueológica-y-de-turismo-de-la-provincia-de-guadalajara.html) y en su Librería de la calle Malvarrosa de Guadalajara. Además, esta forma novedosa de presentar los libros, permite su abaratamiento, todo hay que decirlo. Cada libro digital de este título (y de otras varias docenas recientemente aparecidos) cuesta solamente 4,90 Euros.